Claude Bernard

Fisiólogo francés (Saint Julien 1813-París 1878); considerado por muchos historiadores de la medicina como el fundador de la moderna fisiología, y también de la farmacología por sus estudios sobre el curare y otros venenos. Contribuyó al desarrollo de las ciencias médicas y, sobre todo, a la aplicación del método experimental en el estudio de los problemas biológicos.

Estudió latín con el párroco local, y tras algunos años en una escuela gestionada por jesuitas en Villefranche se traslado a París, donde se matriculó en la Facultad de Medicina. Fue interno con los doctores Pierre Rayer (Hotel-Dieu) y Francois Magendie (College de France). Este último, consciente de la habilidad de su interno en el campo de la disección lo tomó como asistente de investigación.

En 1847 Bernad es nombrado segundo de Magendie en el College de France, iniciándose un periodo marcado por una verdadera explosión de descubrimientos.

En 1854 se crea, para él, una cátedra de Fisiología en la Sorbonne, siendo elegido miembro de la Academia de Ciencias Claude Bernard fue uno de los primeros en admitir la necesidad de un equilibrio dinámico para el mantenimiento del medio interno de los organismos vivos. Sus investigaciones llevaron entre otras cosas, al descubrimiento de la función glucogénica del hígado y al reconocimiento de la importancia del jugo pancreático en el proceso de la digestión; identificó los nervios vasomotores y demostró su actividad sobre los fenómenos secretores; aclarando también el concepto de secreción interna.

Su obra maestra es la Introducción a la medicina experimental (1865), en la que fundamenta, mediante una serie de principios, que la medicina para progresar debe estar basada en la fisiología experimental, introduciendo el concepto de “medio interno”. Los principios en los que se basa esta argumentación son lógicos: la noción de “fuerza vital” no explica la vida, los procesos vitales están determinados por fuerzas físico-químicas.

Entre sus discípulos hay que destacar a Albert Dastre, Paul Bert, y Arsene d’Arsonval. Bert sucedió a Bernard en la Sorbona cuando fue trasladado en 1868 al Museo de Historia Natural.

A su muerte, el funeral fue organizado y financiado por el gobierno, lo que nunca antes en Francia había tenido lugar con ningún científico.